EL BLOG COMPARTIDO

viernes, 20 de agosto de 2010

A cuarenta y siete minutos del fin de semana.





"Una charla amable es la verdadera cura de un alma herida", como arguye Plutarco siguiendo a Esquilo y Eurípides: "Si se administra sabiamente, alivia el sufrimiento y el dolor, como hacen diversos remedios contra otras enfermedades. Es un valioso hechizo, un encanto. Refrigerio de las almas ardientes"

Seguramente un hombre sabio y de buen verbo puede hacer lo que quiera; sólo un buen orador, como sostiene Cicerón, puede alterar las emociones con el poder de su elocuencia, "consolar a quien está afligido, levantar a quien está deprimido, expulsar y mitigar el miedo, la lujuria, la ira"... etc ¡Y qué poderoso es el encanto de un amigo discreto y querido! Él controla tus furiosas pasiones con sus palabras" ¿Qué no podría hacer? Como decía Chremes a Menedemus: "No temas, no te ocultes, ¡Oh!
Amigo, dime qué es lo que te atormenta y seguramente podré ayudarte consolándote y aconsejándote, en el problema mismo.

El blog de marpin y la rana


3 comentarios:

Anónimo dijo...

Buenas noches.
(Mon-se)

Marpin y La Rana dijo...

Encantados de verte de nuevo, Mont-se
Un abrazo

Anónimo dijo...

A veces los amigos ni te escuchan, tan ocupados en mirarse su ombligo.