Mi amigo es un ser esperanzador, nos infunde alegrias, nuevas ilusiones y da esperanza a los estados de ánimo en que se ha desvanecido la esperanza. Nos transmite ganas de hacer, entusiasmo, exaltación y fogosidad de ánimo a los desesperados. Es un ser excepcional, porque con su felicidad consuela a los desolados, el abatimiento es desolador, causa en las mentes extrema aflicción.
El blog de marpin y la rana dice: ¡Feliz domingo!.