Si miro a través de los cristales de las ventanas, veo perfectas estructuras de hojas y pájaros volando. Sonidos que no puedo interpretar. Por debajo de la puerta entra y escapa la luz, con ella me marcho yo, montado en sus tenues y finos rayos, viajo errante por los esterilizados pasillos del hospital; sólo importa el ahora, pues el mundo y sus gentes somos bastante decepcionantes, no he estado a la altura de las "conducidas y reconducidas" circunstancias del planeta y de sus habitantes.
Es el instante crucial de los sincronizados minutos, destinos cabalgando a ras de las pieles. Hoy, los segundos no pesan tanto. ¡Es por el reloj de la habitación 112!, las agujas van en sentido contrario, lentamente, muy despacio nace un tiempo Muerto. Prodigioso regalo universal. Estoy esperando a un recien fallecido, un futuro accidentado, preferiblemente joven y sano, -me repito para no venirme abajo. Hay experiencias peores a un transplante de órganos, por ejemplo. No estar vivo y les digo a viva voz:- ¡Dadme para aliviar el dolor, no necesito más sufrimiento!.
Ya tendré oportunidad de unirme a la que merodea en el recóndito escondrijo de mi cerebro. Me refiero al alma, la conciencia, el espíritu sobrenatural...
CONTINUARA
El blog de marpin y la rana con El blog Sin Miedos