EL BLOG COMPARTIDO
Mostrando entradas con la etiqueta Relatos malditos. Mostrar todas las entradas
Mostrando entradas con la etiqueta Relatos malditos. Mostrar todas las entradas

lunes, 29 de noviembre de 2010

RELATO:A Europa y a los Estados Unidos. ¡Son las once y media de la mañana. Si estás en el cielo o en el infierno, enciende y conecta el Blog de marpin y la rana!.





AVISO: A LOS HABITANTES DEL PLANETA TIERRA.

Título. NUESTRA PROFECIA.


La guerra había comenzado por Oriente. Los Emiratos Arabes, habian reunido tantas armas como los Estados Unidos. Más tarde,  se rebeló como la otra gran potencia, financiando  los asaltos y provocaciones a grupos pagados, descubriéndose  posteriormente  su descomunal poder.
El mundo se dividió en dos tipos de personas. Los religiosos-islamistas  que propagaban y preparaban en secreto a los mas acólitos de sus fieles, en  cumplimiento de una profecía sobre la dominación del planeta. La esperanza en tal profecía fué muy extendida, y se pusieron a trabajar hasta alcanzar un inmenso arsenal que superó todas las expectativas calculadas.  La supremacía de los guerreros de Alá era grande. Interceptando satélites de defensa, un grupo de expertos tenía como misión sacar a través de la red información relevante en cuanto a la defensa de EE.UU.  Los puertos comerciales recibían todo tipo de armas, simulando compras de "materias primas" La tecnología se había sofisticado elevadamente, especialmente  en fabricación de armas químicas y biológicas. Los centros de investigación estaban en bunkeres cerrados y de difícil acceso  Y el proceso de fabricación lo hacían por completo robots, que producían a una velocidad de vértigo,  millones de Tm y m3 de esas sustancias en  polvos o gases. 

Habian descubierto virus cuyo habitat era el aire. En principio,  el virus no era dañino para los humanos, pero indujeron su mutación en el ser más peligroso y jamás conocido por la humanidad. Miles y miles de bunkeres estaban distribuidos por varios países asiáticos. Lugares desconocidos por la otra-s potencia-s, imposibles de detectar por la tecnologia más avanzada de Europa y Estados Unidos. Habían desarrollado  armas secretas, así como un avión de 25 cm guiado por control remoto. Esos mini-aviones teledirigidos portaban el virus antes mencionado, como una bomba de hidrógeno reducida, pero de destructora potencia. Diversas armas quimicas;  incluído el  gas Al75,  disolvía los cuerpos humanos cuando  alcanzaban altas temperaturas.

Aquel día comenzó en occidente como todos. Las gentes se levantaban para ir a trabajar como cualquier otra mañana, llevar los niños a la escuela y los padres a sus obligaciones y quehaceres, y los ancianos al parque igual que todos los días. Para el enemigo,  esas personas eran denominados "almas vacías, cuerpos sin alma".

Era un día como otro cualquiera, cada uno en sus mas o menos vulgares profesiones, mas ese día no siguió el curso de los tediosos días anteriores. Los mini-misiles llegaron por millones a occidente. "Y no quedó nadie". No ha ocurrido esto en muchas ocasiones en la historia: el vencido era eliminado totalmente por el vencedor. Solo que en esta ocasión el tiempo empleado en la destrucción total de la mitad de la población del mundo, por parte de el otro bando de la humanidad se realizó con pasmosa velocidad.
En las ciudades donde cayeron los virus las personas enfermaron. El virus degradaba los pulmones en cuestión de  horas. Después fallecían envueltos en terribles dolores. Las ciudades donde bombardearon con las bombas de hidrógeno,  fueron más tarde vapuleadas con el virus y viceversa. La mutación realizada por los cientificos en el virus, limitaba a este como tope a unos días de vida. El  virus no se reproducía, no. Moría aproximadamente en unas cuarenta y ocho horas, justo después  de haber sacado todo el partido posible a los pulmones.

En Oriente murieron los que no tenían burker para esconderse. Aunque hay que destacar, que los verdaderos aliados de esta guerra fueron los partidarios de las  religiones judía y musulmana, que se aliaron para vencer al enemigo. Judios extremistas y muy apegados a sus tradiciones, y ricos hombres de negocios musulmanes. El mundo se convirtió en dos cartas. La de judíos o de origen judío y la musulmana. Esta última oprimio duramente hasta reducirlos a la esclavitud o a la muerte.

Y la musulmana con todos los privilegios. Como eran muchos millones de musulmanes y solamente unos miles de judíos, sometieron a éstos al programa de multiplicación. Fabricarón clones en masa del individuo de carácter mas servil entre los judíos. Los clonaron millones de veces y consiguieron perfectos esclavos.


 Fin
  Marpin_
M.A.B.G

Relato registrado en España 2.008

miércoles, 10 de noviembre de 2010

RELATOS MALDITOS: ESQUIZOFRENIA



Mi viejo portal ya se percibe bajo la lluvia. Estoy llegando. Ha pasado la tarde. La noche. Casi es madrugada. Retengo mis pasos cuanto puedo. Camino despacio. Me paro continuamente. Pero pronto se me acabará el camino y no soy capaz de encontrar más excusas. ¿Cuánto tiempo ha transcurrido desde que me escapé? ¿Un día ¿Un año? No puedo demorar más mi regreso. No recuerdo dónde he estado. Estoy empapada. Hambrienta. Exhausta. Ya no puedo más. Si no estuviera lloviendo pasaría la noche en cualquier parque, en cualquier esquina. Pero los hilos tiran de mí.

Mi sucedáneo de hogar me recibe sombrío. En otro tiempo me abrazó. Ahora me oprime. Sus ruidos son amenazas. - “No te hagas ilusiones”- me dice. Y no me las hago. Pronto volverá a empezar la pesadilla

Voy al baño. Necesito una ducha caliente. Mientras me desnudo, mi imagen se refleja en el espejo. He ganado mucho peso. Estoy horrible. Y mi pelo, empapado, necesita un corte. Tengo que ir a la peluquería. Y hacer gimnasia. Yo fui bonita. Quiero serlo de nuevo. Pero “esa cosa” no me lo va a permitir. ¿Por qué -ángeles y diablos- por qué?

Puedo percibir su presencia. Sé que está ahí. Sin manos. Sin voz. Me está esperando. Agazapada. Y está enfadada. Empiezo a temblar. Tengo mucho frío. El agua caliente me hará entrar en calor. La bañera se va llenando lentamente, y sale un vapor que dibuja espirales de consuelo. Introduzco un pie, luego, el otro. El agua está demasiado caliente, pero no me importa. 

Entonces, aparece. Sale de su escondite. Quiere castigarme. Lo sé. Es el precio que tendré que pagar por haberme escapado. La noto cerca. Mi vello se eriza y una descarga de adrenalina recorre mi espalda. ¡Es mucha su fuerza! Me ordena que salga de la bañera . ¡No quiero, cosa asquerosa ¡ Pero insiste. Me resisto, pero me taladra su brutalidad. Empiezo a llorar. ¡Por favor, por favor, déjame que me bañe¡ ¡Lo necesito¡. No cede. Un brusco tirón del tapón de la bañera, es la respuesta. El agua se escapa con   círculos que asemejan carcajadas de burla. Luego me hace salir. Mis pies mojados resbalan. Caigo de bruces y me golpeo la cabeza. La sangre brota de la brecha abierta. Me incorporo como puedo. Sobre el inodoro, desnuda, lloro a gritos, temblando aterida. Hoy no habrá tregua. 

Me ordena lo que tanto temo. Que me meta en la cama. Mi cárcel. Allí me tendrá varios días sin dejarme salir. Sin comer. A veces ni siquiera me dejará que vaya al cuarto de baño, y la cama se llenará de orines y excrementos. Así lo ordena desde hace, no sé si semanas, meses o eternidades. Esa cama se convierte en mi inmundo estercolero.

Cuando intente luchar, tomará la forma de mis peores pesadillas. Mi madre muerta, colgada de aquel gancho, con una cuerda mugrienta y la lengua fuera. Se acercará a mí como una gigantesca araña de patas peludas y ojos  azabache. O vendrá con la apariencia de él, con un cigarro en la boca, altivo y frío, diciéndome: “Vete. No te quise nunca. La quería a ella”. Incluso, en el colmo de la crueldad, vendrá con mi propia apariencia anterior, la de una mujer bella y sugerente. Y me dirá: "¿Te ves? Así eras. Mírate ahora". Y yo me miraré, y no podré soportar la visión del engendro en que esa cosa me ha convertido.

Recuerdo la primera vez que se apoderó de mí. Yo paseaba en una avenida cercana al mar. Algunos viandantes, solitarios como yo, caminaban tras de mí. El mar, semejaba la forma de un corazón azul. De repente, una voz que no era mía, me traspasó los oídos. No gritaba, pero sus susurros eran como puntas de cuchillo. Yo me tapé las orejas con las manos, incapaz de soportar la estridencia de aquellos sonidos quedos. El horizonte se tornó de colores de fuego, pero mi alma quedó helada, atrapada en un iceberg de desconcierto. Y aquel dolor espantoso que ya no se fue

Luego empezó un peregrinaje por hospitales. Inútil odisea. No estoy enferma, solo habitada por esa cosa que me quiere para sí. La Sentencia se dictó hace mucho tiempo y era inapelable. A veces, me da un respiro. Entonces me escapo y salgo a la calle. Pero tarde o temprano, me hace regresar, porque estamos unidas por un entramado de hilos que no pueden cortarse.

Sólo hay una manera de acabar con esto...sólo una. Mamá, esperame. Ya voy.

Ranita