EL BLOG COMPARTIDO

domingo, 27 de junio de 2010

RELATOS NUESTROS DE CADA DIA: El arroyo de las ranas.




"Rincón de Río". Antonio Arroyo Campos



Manuel era un niño alegre que parecía triste o al revés, no estoy segura. Y yo  un elemento raro  que se llevaba mal con el mundo, menos con él. Tras medirnos las distancias de mil maneras, establecimos  unas pautas y códigos que solamente nosotros entendíamos. Inventamos un planeta donde nadie más podía pasar, una especie de esfera donde se nos permitía respirar un aire espacial,  vital para  ambos como lo es el oxigeno para el resto de los  mortales.

Manuel era apacible si no le molestaban, se revolvía como un bicho cuando alguna pieza  no encajaba en su puzzle o modo de entender la vida. Nuestras peleas hacían temblar los cimientos del universo. Yo era visceral y cabezota sabiendo él y yo que los enfados  no podían durar demasiado, pues inevitablemente  uno correría a buscar al otro, encontrándonos frecuentemente a mitad de camino.

Nos escapábamos de casa  sabiendo que a la vuelta habría caras enfadadas y castigos por parte de nuestros padres. Nos daba igual pagar aquel precio con tal de sentir a la vida derramándose  por cada poro de nuestras jóvenes pieles.

Un día de verano, quisimos ver mas de cerca el regato que quedaba de lo que antaño había sido un río caudaloso y sonoro, al que  varios diques habían frenado y robado su caudal. Yo le llamaba el Arroyo de las Ranas. Bajar la pedregosa y casi vertical  ladera fue muy difícil para mi, esa mañana calzaba unas sandalias nada adecuadas. Manuel me ayudó constantemente y en más de una ocasión estuvimos a punto de resbalar y  rodar los dos. Nos fuimos sujetando el uno al otro y por fin llegamos. Una vez abajo vimos y contemplamos su hermosa viveza, los renacuajos con los peces y unos seres similares a las gambas pero con pinzas.  Manuel divisó una serpiente medio oculta en el lodo y  se empeñó en sacarla con un palo. La serpiente, descontenta, se resistió cuanto pudo e hizo ademán de revolverse, reptar  y trepar por la rama. Yo me partía de risa viendo a Manuel dar grandes saltos. Recuerdo que pensé, viéndole tan gozoso,  que era como los árboles y las piedras del río,  nube y agua que no estaba quieta ni conteniendola. Era una parte de  la naturaleza y esta le aceptaba como un pedazo suyo.  Un ser libre y rebelde, que jamás se dejaría domesticar por nada ni por nadie. Un alma limpia que solía decir de sí mismo que era feucho, conocí la auténtica belleza mirándole en el arroyo, croaban las ranas y las ondulaciones del regato noblemente se preparaban,  esperando a que el río, decidiera regresar a recuperar lo que  le habían arrebatado.
La empinada subida tuvimos que hacerla descalzos, arañándonos  pies y rodillas.  Cuando llegamos a la cima, nos abrazamos muy felices. Era un buen principio porque no habíamos sentido miedo. La tremenda regañina que nos aguardaba nos importaba un bledo.  Manuel llevaba en una mano los zapatos de los dos. Tenía 12 años y yo 9. En ese instante  de él me enamoré.

L.R

13 comentarios:

Montserrat Llagostera Vilaró dijo...

Un relato de amistad precioso.

Que bien os lo pasariais.

Un abrazo, Montserrat

ALEXIA dijo...

Muy bonito relato, La Rana. Gracias por ofrecernos tantos buenos momentos y muchas veces tanto que pensar.
Un abrazo muy fuerte para vosotros con todo mi cariño.
Alexia

Fran Frannao dijo...

Me ha encantado y emocionado. Y es ese momento en el que se engendró la semilla de la esencia de este grandioso blog?

Mª Pilar dijo...

Me ha hecho recordar las escursiones que de pequeños hacíamos por los montes del Escorial descubriendo sitios que nos parecían especiales. ¡¡Cómo disfrutábamos con aquello!!

Un abrazo

Pilar

MORGANA dijo...

PRECIOSO ,UN BELLO RELATO SOBRE LA AMISTAD.

Ashia dijo...

Tiene su moraleja, gran imaginación que no os falte, me ha gustado mucho la rebeldía de Manuel.

Besos

CORAZÓN VERDE dijo...

Marpin muchas veces tras un tremendo esfuerzo sientes que has triunfando sobre todo cuando vale la pena esforzarse, un abrazo

Anónimo dijo...

ES UN CUENTO QUE ME A EMOCIONADO POR SU LINDEZA.

Anónimo dijo...

AYER LEÍ EL RELATO Y PENSÉ ES COMO SI ESTUVIERA VIENDO A MI AMOR Y A MI MISMA. HOY LEO EL RELATO Y TAMBIÉN VEO A MI AMOR Y A MI MISMA.
RITA.

Anónimo dijo...

AYER LEÍ EL RELATO Y PENSÉ ES COMO SI ESTUVIERA VIENDO A MI AMOR Y A MI MISMA. HOY LEO EL RELATO Y TAMBIÉN VEO A MI AMOR Y A MI MISMA COMO SI FUERA UNA FOTO O UN RECUERDO MENTAL INOLVIDABLE.
LA RITA.

Anónimo dijo...

AYER LEÍ EL RELATO Y PENSÉ ES COMO SI ESTUVIERA VIENDO A MI AMOR Y A MI MISMA. HOY LEO EL RELATO Y TAMBIÉN VEO A MI AMOR Y A MI MISMA COMO SI FUERA UNA FOTO O UN RECUERDO MENTAL INOLVIDABLE.
LA RITA.

Anónimo dijo...

AYER LEÍ EL RELATO Y PENSÉ ES COMO SI ESTUVIERA VIENDO A MI AMOR Y A MI MISMA. HOY LEO EL RELATO Y TAMBIÉN VEO A MI AMOR Y A MI MISMA COMO SI FUERA UNA FOTO O UN RECUERDO INOLVIDABLE.
LA RITA.

Marpin y La Rana dijo...

Fran: El blog surgió muchos años después de la amistad y no tiene nada que ver con Manuel. Manuel no escribe en este blog, está en el extranjero y seguimos siendo los mejores amigos del mundo aunque nos vemos muy poco.

Un abrazo.