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domingo, 19 de marzo de 2017

Ahora mismo he caído en la cuenta con todo su peso. Desconsolador sentimiento.

   ¡Cuántos momentos me he perdido de tu vida diaria y cotidiana! 



Han sido cientos de miles ¿Cuántos instantes privado de tus gestos, miradas y sonrisas?   



Extraviadas horas que no  hemos experimentado juntos,  por separado si que se han vivido. Dichos prófugos e insolentes momentos se han sucedido sin un simple y natural diario apretón de manos entre tú y yo. Para mí  - momentos  adorables -aunque -  el tiempo haya  pasado sin que estuviera contigo. Físicamente no estaba a tu lado;  tic, tac, tic, tac ..., 
                  
                                    ¡Siempre presente con el alma!

"Más instantes llorando, contigo quiere estar,  no es de pena ni tampoco de alegría."                                       
                          ¡Y no hay derecho!
                          Miguel Ángel B. G.



                               Marpin y la Rana.


2 comentarios:

Anónimo dijo...

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Anónimo dijo...

Verdaderamente que así es. Desperdiciamos momentos para decir cuan importante eres en mi vida, cuanto te debo, cuanto me has dado. No se puede ser tan insensato/a de esperar al lecho de muerte o peor aún a la marcha de ese ser querido para expresar aquello que nunca dijimos en vida, que triste desolación, que oportunidad extraviada en el devenir diario.
Escuchen y vean, hablen y digan, sientan y amen, con palabras, gestos, expresiones, abrazos, cariños, amores. Ahora en la vida todo es necesario, luego tras la muerte, son palabras perdidas.

Amor de mis amores, sangre de mi sangre

Ozu