EL BLOG COMPARTIDO

sábado, 14 de septiembre de 2013




Hola, soy Manuela de nuevo. Ya me vais conociendo. Vengo aquí a veces, y cuento las cosas que me pasan. Leyendo mis historias, supongo que debe dar la sensación de que soy una persona muy triste y desgraciada. Ciertamente, me han pasado cosas muy difíciles en los últimos años y meses, eso va restando alegría y vitalidad a las horas. No siempre fue así. 
Yo nací alegre y mi enfancia, aunque solitaria por ser hija única, no fue triste. Yo era muy soñadora e imaginativa, y en mi cabeza siempre habían rondando historias y sueños.
¿Cuando desaparece la alegría de una vida? Pues no es algo que ocurra de repente, aunque ciertamente hay hechos que marcan un antes y un después. Lo que sí ocurre, al menos a mí, es que la copa de la ilusión se va derramando, un día te das cuenta de que está vacía y seca, como tú lo estás por dentro. Entonces te miras a un espejo y preguntas...¿Dónde está aquel espíritu feliz que un día ne habitaba? Y no encuentras respuesta.
No soy una mujer triste, no por naturaleza. Os lo prometo, es sólo que ahora cuesta mucho sonreír, no sale, no hay motivos para ello. Tampoco me siento desgraciada pese a tantas malas experiencias. Ni siquiera considero que tenga mala suerte, puesto que sigo viva y en pie, defendiendo a mi gente y a mi espacio. Una superviviente no es un ejemplo de mala suerte. O quizá sí, si la vida que vives ya no se parece a una vida, sino a una rutina, a un bucle indefinido.No lo sé. No tengo las respuestas. Siento parecer tan triste y tan desgraciada...
Ayer denuncié el robo en mi casa. Les dije que había huellas en la parte de arriba de una puerta, palmas de mano completas y hasta huellas de zapatos. Quedaron en pasarse a examinarlas. Aún no han aparecido. 


Soy Manuela, 
Para el Blog de Marpin y La Rana

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