EL BLOG COMPARTIDO

domingo, 12 de junio de 2011

Para recordar... El carácter de una persona es, muy frecuentemente, lo que marca el techo de sus posibilidades en lo profesional, o en sus relaciones familiares o de amistad.

 

Casi todo el mundo intuye que tendría que mejorar en muchos aspectos. Es preciso elevarse por encima de esos condicionamientos en que estamos inmersos y que a veces parecen marcarnos un destino inexorable.

Cada persona custodia en su intimidad una puerta de cambio, una puerta que solo puede abrirse desde dentro. Conocerse a uno mismo permite convertirse en el artífice de la propia vida, ser fiel a lo mejor de uno mismo, vivir la propia vida más como protagonista y menos como un mero espectador.

-Alfonso Aguiló-


El blog de marpin y la rana

3 comentarios:

Pilar dijo...

Me gustó la imagen de la puerta que solo puede abrirse desde dentro, a veces olvidamos que somos los dueños de la llave.

Un feliz domingo

Antonio Fernández López dijo...

Casi siempre olvidamos que tenemos el protagonismo de nuestra vida. No sólo de nuestra propia vida. Pero lo fácil es buscar como locos la responsabilidad de lo que nos acontece fuera de nosotros. Siempre en más difícil mirar hacia dentro y encontrar el enemigo en casa. Un abrazo

Houellebecq dijo...

Totalmente cierto y lo sé y lo he reflexionado a veces y luego me he derrotado a mí mismo. El carácter es como tu programación y desprogramar no es fácil. Espero que sí sea posible. No tengo que resetearme pero sí mejorar ciertas facetas o actualizar otras.
No existe el destino. Existe la vida a la que estamos condenados porque siempre nos comportamos igual ante los mismos estímulos.