EL BLOG COMPARTIDO

sábado, 4 de septiembre de 2010

El razonamiento del sábado.





Una sonrisa, nunca viene mal 


Si Dios dirigiera la realidad hacia lo mejor, reduciria el principio de imperfección (la diada indefinida) al principio de perfección ( el Uno). Ahora bien, la realidad está constituida esencial e intrínsecamente por ambos principios; luego la eliminación de uno de ellos en beneficio del otro aniquilaría sin más la realidad, con lo cual dejaría de poder cumplir su deseo de perfeccionarla. El argumento sería también aplicable a la teoría hilemórfica de Aristóteles: la materia no puede "superarse", como condición de posibilidad que es de la realidad sensible. Platón y los pitagóricos -dicen- que todas las cosas aspiran a la imitación  a través de un largo intervalo. "Lo infinito y lo desordenado. Buen fin de semana.


Pedro Catela

2 comentarios:

Fran Frannao dijo...

Sabia reflexión y cómica imagen.
Que tengais un buen domingo.
un abrazo

Pilar dijo...

Me gustó la viñeta...