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miércoles, 29 de febrero de 2012

¡Hola! ¿CUÁL ES LA MANIFESTACIÓN MÁS DAÑINA DEL ORGULLO?





El llegar a creer que uno no es digno de recibir amor, de ser amado auténticamente, y que, por tanto, tampoco merece la pena amar. Esta es la actitud que más le hace aislarse en sí mismo, la que lo puede transformar en alguien reservado, apático, tímido, triste, melancólico, irascible y sin ganas de vivir.
Si el vanidoso no es capaz de apreciar cuando se le ama, el orgulloso no permite que se le ame. Así que por una razón o por otra el resultado es que por culpa del defecto, la persona, aunque esté siendo amada, no se siente amada. El vanidoso, porque más que de recibir sentimientos, está pendiente de que satisfagan su egoísmo. El orgulloso, porque al encerrarse en sí mismo para evitar que le hagan daño, se niega a recibir para sí mismo cualquier muestra de afecto. ¿Y qué ocurre entonces? Que cuando llega alguien dispuesto a amarlo de esa forma, incondicionalmente, tal y conforme es, y no por lo que hace, se asusta y se esconde en sí mismo. Lo rechaza sencillamente porque no se lo puede creer. "No me puedo creer que alguien me quiera, que no quiera aprovecharse de mí. Seguro que hay alguna trampa. Seguro que si me abro para recibir, me darán la gran puñalada y sufriré todavía más. No merece la pena". Y entonces, el orgulloso, aunque tiene lo que necesita para empezar a ser feliz y es capaz de apreciarlo, lo rechaza. Entonces sufre por no querer sufrir, por no querer luchar por los sentimientos.

-Vicent Guillem- 
MARPIN Y LA RANA

7 comentarios:

escuchando palabras dijo...

Amigos excelente entrada, dura pero real, tantos sentimientos encontrados en los seres humanos, solo tendriamos q permitirnos ser felices y fluir, buena semana para ustedes, besitos

Houellebecq dijo...

He conocido ese tipo de gente y les he visto encerrarse en su propia falta de orgullo. No se como sacarles. Algunos no creen ni en las mejores palabras. O a lo mejor sí pero requieren de mucho tiempo. Interesante entrada.

efa dijo...

Coincido plenamente con vos, por esto o aquello encontramos razones para boicotear al amor.
Un gusto.
Abrazo!

Mª Pilar dijo...

La manifestación más dañina para el orgullo a mi modo de ver, es el desprecio hacia la persona, el no hacerle caso, ignorarla, y quizás las personas así se merecen ese trato. No hay nada más agradable, que comunicarse.

Un abrazo

Pilar

Pilar dijo...

Un reflexión que precisa por mi parte algo más de tiempo para formar opinión, gracias por ella.

El Robot Humano dijo...

Hace mucho tiempo que no leía algo que me hiciera pensar de la forma en que lo estoy haciendo ahora, dominado por el silencio. yo me considero orgulloso... gracias por el texto competido, besos.

Anónimo dijo...

Guauuuuuuuuuu qe marccha mas guai