EL BLOG COMPARTIDO

domingo, 24 de abril de 2011

Se dice a veces que el cinismo sufre con Crates una inflexión, se hace más benévolo y reposado, menos agresivo;




y su moral experimenta también cierta relajación. Pero el cambio es más de bien de actitud que de doctrina. No hay diferencia sustancial entre la autarquía y la sencillez, a que se dirige con lirismo como a una diosa: "Salve, Señora, gozo del sabio, Sencillez, vástaga de la sabiduría: quienes siguen la senda de la justicia honran tu virtud."

Por tratarse de un ejemplo único del estilo ágil y desenfadado con que Crates narra humorísticamente las desventuras propias de cada etapa de la vida, no nos resistiremos a citarlo:

"Si entendemos la felicidad en la vida como un balance positivo de placeres, entonces ningún hombre ni mujer sería enteramente feliz. Pues si consideras las etapas de la vida del hombre y de la mujer, verás que hay una aplastante preponderancia del dolor. En primer lugar, la mitad de nuestra vida, que dedicamos al sueño.
El primer período de la vida, la infancia; es extraordinariamente penoso. El niño está hambriento, y el ama le acuna para que duerma; el niño tiene sed y ella le lava, desearía dormir y ella alborota con el sonajero. Escapa uno a la niñera y cae en manos del tutor, del maestro, del entrenador, del instructor militar. Siempre en continua actividad. Es ya un muchacho. Ahora el joven llega a la edad adulta: está en la flor de la edad, añora la época en que era un niño. Pasa el tiempo, se acerca la vejez. De nuevo le acechan los contratiempos; ahora su juventud; Cita a Eurípides: Dulce es siempre la juventud;  la vejez más pesada que el Etna." Así que no veo cómo alguien puede vivir una vida feliz, si uno juzga según el criterio de un balance favorable de placeres.

El blog de marpin y la rana con el paraíso interior

2 comentarios:

escuchando palabras dijo...

Las distintas etapas de la vida son diferentes pero cada una de ellas supongo q tendra un buen mensaje, besos Felices Pascuas!!!

Pilar dijo...

El paisaje cambia cuando nos vamos alejando y la memoria se convierte en nostalgia.

Feliz domingo!