EL BLOG COMPARTIDO

domingo, 10 de abril de 2011

Capítulo XII "UNA HISTORIA DE AMOR.




Destellos,  Manuel: El destello que ilumina mi tenue sonoridad, huellas que ániman a perseguir el rastro de nuestro futuro, en el silencio de la  desdichada y oscilante oscuridad, cincelando las esperanzas de los que sí quieren amar.
Te he contado mi niñez, adolescencia, juventud y madurez. Si una persona lucha día a dia, y es capaz de pelearse con infames monstruos de carne y huesos por sus derechos,  familia y seres queridos, ¿por qué  no iba yo a pelear con uñas y dientes durante años y años por ti?  Como sabes, soy de casta humilde aunque  nunca nos ha faltado  lo imprescindible; un techo con alguna gotera, un vestido pasado de moda y un trozo de pan con miel" A los dieciocho años mi objetivo era ser una atleta excelente, entrenaba diariamente en las pistas del club. Los fines de semana participaba con uno de mis hermanos en competiciones de medio fondo "carreras de 1.500  y de 3.000 metros" Por aquellas fechas la Federación de atletismo me habia seleccionado para unirme a un grupo de atletas de elite. Estaba contenta y vivía con entusiasmo el deporte. Hasta fui finalista en un campeonato Triangular de Alemania compitiendo por Cataluña.

Para desgracia mía, un atardecer mi satisfacción se hizo añicos, a los 18 años y dos meses estaba embarazada de mi primer novio y posteriormente marido, Pablo, un vecino del mismo edificio, de golpe y porrazo mi esfuerzo y sacrificio se derrumbo como un castillo de naipes. Abandoné el atletismo y me uní en matrimonio a un muchacho inmaduro, éste fue mi primer grave error. El segundo,  no nos amabamos de verdad. Unos años más tarde nos separamos definitivamente. Se marchó al extranjero y nada más supimos de su existencia.  Mi hija  fue lo único bueno y una bendición. Yo queria estudiar medicina, a los 20 años era diplomada en enfermeria. Mis padres estaban muy enfadados conmigo por el desatino  y fracaso, ellos junto a mis hermanos insistieron y presionaron para que aceptara con voluntad y gallardia todas las consecuencias, responsabilidades y obligaciones que se derivaban de tener un bebé,  y ya no pude ser médico.
Afortunadamente la vida no es mala ni buena, la suerte a modo de una vieja amistad de mis abuelos, me tendio un puente, una familia me ofreció empleo y salario digno limpiando su vivienda y dos tiendas de comestibles. Mi horario era de lunes a sábado, de cinco de la mañana a dos de la tarde. Tenia que levantarme de la cama en invierno o verano a las cuatro en punto, para esperar a coger el autóbus, durante esa época pasé bastante  miedo esperando en la parada, aterrada y aterida mirando a mi alrededor, a esa hora no se veía un alma por las calles.
A mi segundo esposo le conocí en un parking, Rigoberto realizaba una maniobra con su jeed y accidentalmente destrozo la rueda de mi ciclomotor.  Dicen que el roce hace el cariño, en la barra de una cafeteria rellenamos el parte de accidente,  él me hizo reir y me acompaño caminando a la casa de mis padres. Tuvimos un noviazgo peculiar, Rigoberto consiguio que me sintiera querida durante una corta temporada. Más tarde se quito la máscara y resulto ser un maltratador de la mente. Ademas le gustaban mucho todas las mujeres. Poco después Rigoberto heredó una gran fortuna, tierras y casas. Amplió su negocio de metales y poco a poco se fue labrando un sitio en el mundo empresarial, hasta convertirse en un hombre rico y poderoso. 

¡Por fin y gracias a los cielos!. Las relaciones con Rigoberto se han terminado, exactamente acabaron, hoy hace setenta y dos días. Lo esperado se hizo realidad y él se marchó de la casa que compartiamos a vivir con una mujer más joven, todo fue muy rápido, sus abogados tramitaron nuestro divorcio en unas pocas semanas. 

¡Ya es la hora, Manuel, ahora o en la siguiente vida! El próximo domingo, día 10 a las diez de la mañana te estare esperando en aquel mirador con luna llena, ¿lo recuerdas? habia  bancos de piedra y cuatro mesas, tu grabaste en una de ellas nuestros nombres.  ¿Te acuerdas ya del pintoresco lugar? Estare esperandote durante horas, si puedes acudir a nuestra cita... Antes de abandonar el mirador de las vistas panoramicas,  me desprenderé para siempre de mi ordenador personal, ha sido un leal testigo de lo acontecido y de lo que he sentido y siento por ti) Un leve movimientos de mis manos y lo lanzaré al regazo del mar. Es decir, amor mío, dejaré simplemente que tú y la vida me vayan ganando la partida. Te quiero, no puedo evitar quererte.
Victoria


Respuesta de Manuel al correo de Victoria

En mi primer correo te conté que soy un hombre vulgar e insignificante, casi un cobarde. Me has enseñado a saber del amor. ¡Tan plagado de emociones, pasiones y sentimientos!
Todavía no me conoces, siempre he estado  inmovil y a tu lado. Impercetible.
Ciertamente ¡Ya  es nuestra la hora!  Estoy de acuerdo y dispuesto a zambullirme indefinidamente en tus aguas. Y te propongo un audaz trato;  el amor y el odio. La paz y la guerra son diferentes y opuestos el uno del otro, aunque  en algunas ocasiones parezcan un hermanado espejismo,  pretendiendo ser lo mismo cuando no lo son. ¡Sï! Echaremos por la borda nuestros ordenadores, tiraremos  todo lo que ya no sea necesario. Yo, yo también te he seguido amando, queriendote trás las penumbras de estos penosos años.
           


 Manuel

(Posdata . Por nada del mundo faltaría a nuestra cita)

 FIN


     
El blog de marpin y la rana.

9 comentarios:

Anónimo dijo...

Plas plas plas plas me ha encantado amigos.
Besos

Pilar dijo...

Dispuesta a brindar por este final, a veces es preciso que algo salga bien, para seguir encarando la vida.

Un beso y felicidades ha sido una grata experiencia.

MUCHITA dijo...

jajajajajja

Cindy Entes dijo...

¡¡Me ha encantado ese final!!

Qué mejor lugar de reunión que el mirador de Benidorm, con la isla de fondo. Precioso.

¡Un saludo!

Anónimo dijo...

Enhorabuena por la narración
Saludos
L.Gimenez

maduixeta dijo...

Estupendo relato. Me ha encantado y tiene un buen final.
Gracias por compartirlo.
Se puede esperar que haya más relatos?
besos

Anónimo dijo...

que bueno, es de verdad no? si es ojala sigan relatando como sigue ahora.
gracias por compartir
L.L

Anónimo dijo...

Ha sido una corrida literaria para un OLÉ. Me ha gustado mucho el final ......Flays

Astrónoma dijo...

Me ha encantado! y mira que me estaba cayendo gordo ya Manuel por no contestarle a ella!! pero al fin se han unido. Era real la historia?
un beso!