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jueves, 31 de marzo de 2011

Capítulo 6 "UNA HISTORIA DE AMOR"



Queridisimo Manuel: Por tus gestos, palabras y hechos voy conociendote. ¡Vida mía!, cantautor de lo nuevo y de lo viejo,  quiero peinarte, quiero seguir afinando tu trompeta. ¡Imagina conmigo Manuel!,cierra los párpados e imagina que eres el fino hilo conductor de una hoja simétrica, hoja que vuela por las nubes, (yo soy la hoja anudada a tu largo hilo) cientos de corrientes termales tratan de separarnos violentamente, "yo me arrimo más a ti y te abrazo con todas mis fuerzas. Entonces, entonces Manuel descendemos planeando suavemente. Ha sido un bonito aterrizaje. Nunca jamás borraré de mi memoria las caricias y besos que nos dimos,  el pasional entusiasmo con que me tomabas y entrabas en mi cuerpo. ¡Qué maravilla, Manuel! 


Soy una mujer adulta  (me da un poco de apuro y venguenza) jeje a lo largo de mi existencia mantuve,  he tenido relaciones sexuales con tres novios y  luego con mi marido.  Aquellas relaciones no fueron placenteras sino lamentables, causaban dolor porque siempre tenian prisa por penetrarme y vaciarse, aquello duraba escaso  tiempo. Manuel, este es el drama de muchas mujeres, sólo son un agujero donde los hombres se vacían. Y a no ser más que un agujero se acostumbran, posteriormente son ellas las que están deseando que el hombre termine cuanto antes, porque cada embestida sólo les recuerda que son tomadas por un hueco por donde los hombres echan algo por costumbre o por pura biología rutinaria, mientras los deseos y la pasíón, bostezan en una esquina. 

Te juro Manuel, por lo más sagrado,  que no sabía lo que era tener un orgasmo,  y mucho menos varios  seguidos en unas horas. Qué  ingenua ignorante infeliz he sido, yo desconocía por completo  la magia seductora y empatia que puede haber entre una pareja. Contigo he visitado el paraíso, con el hombre que amo, si hasta la despedida fue especial. Eres  apasionado y a la misma vez tan tierno.

Volver a la cruda realidad de mis días es amargo, no es justo y no me lo merezco, me fastidia no poder sentir ese nerviosismo tuyo que tanto me gusta. Tengo miedo de perderte, a veces la angustia me recorre y a cada brusco palpitar se me escapa un poco de mi aliento. Tengo pánico a pensar que pueda cerrarse definitivamente la ventana por la que nos comunicamos. Sin ti me cuesta ser yo. Perdona, pero tenía la necesidad de ser directa como una daga, que se hunde en el corazón amado.  Estoy deseando volver a verte, ¿Te viene bien la semana próxima?


Victoria.

Respuesta de Manuel al correo n. 6 de Victoria.

A la luz deseada,  Victoria: "Jamás he comprendido el pudor, decía Gustave Flaubert." Me viene bien viajar, sí. Naturalmente que sí. Mañana concretamos los detalles. Un abrazo.
Manuel.

(Continuará)

El blog de marpin y la rana

8 comentarios:

Anónimo dijo...

oLAAAAAAAAAAAAAAAAAA
Me tienen en vilo y fascinado...dónde andará
aquel, aquel amor...
Suspirando va la niña,
e non por mí.
Iñi------------------

MUCHITA dijo...

Acá me perdí...¿cuando se iban a encontrar? No vi nada de eso.
Fue un salto cuántico del tiempo y no estuve para leerlo. Es como perderme el capítulo de una novela por falta de señal =(
Saludos.

PD. aahh pero ¡que capitulazo este!

Taty Cascada dijo...

Cada vez me gusta más este cuento..Genial lo del hueco, me recuerda el machismo que todavía existe en Latinoamérica.
Un abrazo.

escuchando palabras dijo...

Me atrapo esas palabras magicas, estoy esperando volver a verte...esperando nosotros tambien la continuacion...besitos

Anónimo dijo...

Me besa me muerde en los labios
Mete sus manos por mis pantalones
me chupa todo el cuerpo
Terelux

Pilar dijo...

Algo en esta historia me mantiene inquieta, será mi propio miedo.

Un beso

Quentetar dijo...

Mucho me temo que Victoria acabe arrastrando a Manuel a vivir la "cruda realidad" en un segundo o tercer plano...qué peligro tiene esto.Le recomendaría a Manuel que se tapara los oídos para que los cantos de Sirena no le conduzcan hipnotizado... hasta el fondo del mar.

Anónimo dijo...

Y aquel amor
hasta sentirlo
Como una historia de amor de otro
Verlo morir como a uno mismo
solo.
No nos hagan esperar quemando el día, despidiéndonos de nosotros mismos......Hasta la siguiente isla.
Francisco Bierco