EL BLOG COMPARTIDO

viernes, 17 de diciembre de 2010

"Soy hombre como los demás y conviene que siga sus huellas", afirma Bernat Metge en el primer libro de "El sueño"; y al final del diálogo Tiresias le aconseja:




"Ocúpate en tus negocios propios..., y especialmente en conocerte y mejorarte a ti mismo", frases cargadas de sentido y que nos llevan a sabidas fórmulas de clasicismo ("Homo sum, humani nihil a me alienum puto" y "Nosce te ipsum") que tantas veces se han utilizado para definir el humanismo europeo. ¿Es lícito otorgar a Bernat Metge el título de humanista? Si "El sueño" en vez de haber sido escrito  a finales del siglo XIV  hubiese sido compuesto a finales del XV,  es bien cierto que nadie dudaría en calificarlo de diálogo humanístico. Pero Bernat Metge se adelanto a su época.

-Notas de  Martín de Riquer-



Bernat Metge fue el secretario real de Juan I y más tarde de su hermano, Martín. Metge fue también el notario de la reina Leonor de 1371 a 1375. A su muerte, se incorporó como escribano al servicio del príncipe heredero, que se convertiría en Juan I a la muerte de Pedro III (1387). 

‘El Sueño’, la obra principal de Bernat Metge, y una de las prosas más bellas de la literatura catalana antigua, empieza con la aparición, en sueños, del rey Juan I, muerto en un accidente de caza en 1396. En ‘El Sueño’ Juan I explica que no está en el infierno, sino en el purgatorio, en vías de salvación. La obra adopta la forma de un diálogo entre Bernat por un lado –alter ego del autor–, el monarca Juan I, Orfeo –el personaje de la mitología clásica que era capaz de encantar a las fieras– y Tiresias –otro personaje mitológico que a pesar de su ceguera tenía la habilidad de adivinar el futuro–, sucesivamente.


Pedro Catela, para el blog de marpin y la rana 

3 comentarios:

Pilar dijo...

Antigua sabiduría, al final el tiempo pasa pero la realidad no cambia.

Anónimo dijo...

Buen post, amigo Pedro.
Saludos del Quito

Anónimo dijo...

FELIZ NAVIDAD AMIGOS Y AMIGAS BLOGUEROS
CHONI