EL BLOG COMPARTIDO

jueves, 25 de noviembre de 2010

RELATOS NUESTROS DE CADA DIA: EL REGRESO





Hoy me han confirmado que voy a volver, muy pronto. Para que  me vaya preparando, y sobre todo, para que dé mi aceptación.

            Pese a esperar la noticia , me ha sorprendido. Aunque aquí el tiempo no parece contar, sí sé que ha transcurrido el suficiente para que todo haya cambiado. De todas formas, eso importa poco .

            Me llaman. Voy a conocer a la que será mi madre. Me han dicho, que yo la podré ver a ella, aunque ella no me verá a mí. Eso me produce una sensación extraña, como de espiar a alguien, pero así debe ser. Así siempre ha sido.

            Poco a poco, primero tenuemente y luego con más claridad, voy percibiéndola, mientras la veo acercarse con una sonrisa por el puente que hará posible el contacto , hasta quedar situada en medio de él. Ahí se para. El  resto del camino, y hacía ella, tendré que hacerlo yo, sí así lo deseo. No puedo reconocerla. Me parece agradable, pero desconocida. ¿Se habrán equivocado?

            Miro su rostro , primero entre claroscuros, luego de forma mas sutil. Ella se lleva las manos a los oídos, porque, aunque no lo sabe, está oyendo la voz de su propia naturaleza, su esencia y la mía que gritan al unísono, aunque ella cree que sólo es el viento.

            Miro su mirada , buceo en el lago profundo de sus ojos , y entonces, sólo entonces, la reconozco.

            Es ella. ¡Si, ella!.  Amiga, amada, querida alma compañera.

            Quien a mi lado está interroga con la mirada. Y yo, siento como lloro de alegría, aunque no tengo ojos con qué llorar. Porque recuerdo, y los recuerdos aquí son haces de luz, porque las preguntas ya no existen y las respuestas se sienten en forma de calma. Recuerdo cuando fuiste aquella campesina que me salvo la vida y a la que yo desprecié por mi superior cuna, y cuando fuiste aquel padre paciente al que no supe jamás entender. Entonces tu tenías esencia masculina, como yo he elegido ser ahora. La última vez, en aquella guerra. Compañeros ambos. Nos dispararon, a ti te hirieron. No volví a por ti para salvarte la vida, tenía demasiado miedo...creo que tú lo sabías.

            Tantas vidas, tantas lecciones se abarcan en mi consciencia que me es difícil ver la sucesión, pero sé que hay cosas que aún debemos aprender. Te debo muchas cosas, y me han ofrecido  la oportunidad de pagarlas. Y quiero hacerlo.

            Mirando a quien está conmigo a lo más profundo de su ser, simplemente digo SI, y el universo, firmado el acuerdo de vida, ratifica el consentimiento.

            Ahora, querida mía, sólo tendrás que esperarme un tiempo, pero ya voy hacia ti. Te veo dentro de mí, ofreciendo tu cuerpo al universo, aceptando el Pacto, como yo. Tú también has dicho sí.

            Me preparo para el viaje. Me han dicho que no recordaré nada hasta mi regreso. Eso me da  miedo, porque ahora, sé todo lo que no hice de forma adecuada y sé como debo repararlo. Pero si olvido, tendré que empezar desde cero, y usar mi libertad de nuevo. Y temo a equivocarme, a volverte a hacer daño. Pero tú, que también lo sabes, también lo aceptas. Esa es la Rueda de la Vida.

            Miro a ese pequeño planeta a donde voy a vivir. Cierro los ojos. Salen a despedirme. Otras Almas Compañeras.  Son cientos , pero todos son Uno. Hay alegría. Suerte esta vez. Anda esos caminos a los que te diriges con alegría, me dicen. Pronto nos veremos, aunque ya sabes que el tiempo no existe.

            Después...la espiral. El agujero negro. El Vértice infinito que me hace gritar de espanto antes de llegar al puente que nos va a unir.  Mi parte del camino que atravieso impaciente, mientras ella me recibe. Mi alma compañera, qué delicia volver a estar contigo.

            Ahora soy parte de ti. Mi triple regreso : a esta tierra, a esta vida y a  tí. La mujer que pronto será mi madre, se gira. Volvemos a casa. Uno en dos, dos en uno. El parque, con su estatua, quedan vacíos.

A mi alma gemela.
Y a Mont-se. Por por su lealtad. Por haber estado siempre con nosotros, en los días mejores y peores, dándonos su apoyo y aliento desde que empezamos.
Por nada de este mundo nos gustaría  perderte, Mont-se.
Te queremos. 

Ranita

6 comentarios:

Pilar dijo...

Precioso, sin más.

mar- galia dijo...

ME GUSTA .
UN BESO RANITA

Montserrat Llagostera Vilaró dijo...

Hola amigos, me parece que no he podido publicar el comentario anterior.

Os había dicho más o menos que es una entrada muy bella.

Ahora mientras os comento, el sol acaricia mi espalda, en Valencia hace un día precioso.

Besos, Montserrat

Sony dijo...

que maravilla de relato,es lo mas tierno que he leido sobre la reencarnacion y mira que he leido sobre el tema,pero esto es como que me transporto,me lleno de ilusion para cuando me toque volver a seguir aprendiendo viejas lecciones,me dio alegria,porque se y estoy segura que volvere otra vez,me acordare de todo esto vivido?espero que pasen muchos años para averiguarlo y si no,que sea lo que dios disponga.

un fuerte abrazo amigos me voy dejandoles una sonrisa,feliz fin de semana!!!!!!!!

escuchando palabras dijo...

M y R son muy especiales, me encanto, besos

EL BLOG DE MARPIN Y LA RANA dijo...

A todos: Mil gracias. Nos estimulais con estas palabras a continúar cada día.

Un abrazo enorme.