EL BLOG COMPARTIDO

sábado, 8 de mayo de 2010

RELATOS NUESTROS DE CADA DIA: El niño del gorro puntiagudo

Foto: http://mapilos.blogspot.com/ 
Cuadro posteado con la autorizacion del   Blog "Peluson" en homenaje al pintor  Cesar Otero García-Rosales.


Pedro Alberto Aguilar tuvo que disfrazarse de muchas cosas en la vida. De uniforme, en la banda. De tuno, en la universidad. De soldado, en la Mili. De novio, cuando se casó con Ana. De camarero, taxista, repartidor de pizzas,  cobrador del frac y muchas cosas más cuando Ana se fue y él se dejo seducir por  el abandono y  la bebida. Ahora estaba disfrazado de hombre viejo  descuidado y sucio, pidiendo limosna en la esquina de una  calle. Lo malo es que aquel  disfraz, sería permanente, ya que le habían echado del cuartucho de mala muerte que ocupaba y no tenía nada. Pensó que había pasado su vida en ropas ajenas a él mismo y  nunca se había identificado con sus disfraces, excepto aquella vez en que su madre, sin muchos medios, le improvisó un atuendo  mezcla  de payaso y arlequín para el cumpleaños del primo.  Su abuela, viendo su gesto,  le había dicho: "Pareces un payasito muy triste". Y así  era. Estaba triste, pero  con aquel gorro puntiagudo se sentía especial. Por eso lo había conservado y lo llevaba puesto ahora, con sus harapos y sus zapatos de  suelas rotas. No  le importaban las miradas o las risas de la gente.  Necesitaba imperiosamente sentirse especial como aquella vez. 

Marpin y La Rana

11 comentarios:

Ashia dijo...

Un cuento muy bien relatado, un cuento que puede ser muy bien una realidad, que es un cuento ?; más que un verdad disfrazada.

Pedro, no se disfrazo, era lo que realmente sentía volver a su niñez envolverse con el cariño de ese gorro puntiagudo de payaso, sentir ese calor familiar. Maravilloso deseo que tenía en sus manos, y es cierto, cuando una persona se siente feliz, que importan los demás, ser uno mismo es algo fabuloso.

Me ha gustado mucho, es una gran labor, escribir cuentos, verdades, no es tarea fácil.
Mi enhorabuena, cinco esencias.
Ashia

Marpin y La Rana dijo...

Tu visita es un honor, elegante Ashia.

Gracias a ti po traer tu perfume hasta este blog.

Un abrazo

Montserrat Llagostera Vilaró dijo...

Hola:

Cuantos mendigos hay así por culpa del desamor.

Yo no culpo a él ni a ella, sino al desamor.

Por esto se han de educar a personas enteras y no a medias naranjas, porque si falla uno, el autoestima se va por el suelo y viene el abandono, el alcoholismo y otras efermedades mentales.

En fin amigos, estas personas me causan ternura y compasión a la vez.

Ya veis que la realidad supera la ficción.

Vuestro blog lo encuentro de una gran humanidad. Un abrazo, Montserrat

Mª Pilar dijo...

La verdad, es que es muy real y triste, pero yo creo, que todos en alguna parte de nuestra vida nos hemos vestido de distintas maneras. Es muy real y me ha gustado mucho.
Me alegro que el cuadro de Cesar te haya servido para presidir este precioso cuento.
Es un cuadro que yo vi realizar, lo pintó en mi casa y aunque es propiedad de sus hijas, es como si fuera mío pues me trae muy buenos recuerdos de un crío pintor y rebelde.

Un abrazo

Pilar

Marpin y La Rana dijo...

Monserrat, aunque el relato es inventado, si que mucha gente sufre por el desamor.

Un abrazo para todos ellos y para ti.

Anónimo dijo...

Un saludo para la Rana.
J.L.

Anónimo dijo...

TOC TOC. ¡Hello!
No hay miedo en los ojos tristes del niño. Tiene un largo camino por delante. Vuestro blog es una recompensa en mis ratos de ocio. Es inteligente, valiente, ameno y entretenido. He entrado en el chat y desafortunadamente no he conseguido contactar con vosotros.

VICTORIA ENELDO

Mª Pilar dijo...

Tengo que deciros, que Cesar Otero es un pintor muy conocido, sus cuadros están en muchos Museos del Mundo, lo que pasa, es que murió muy joven, con 54 años, cuando estaba en el cenit de su carrera artística.
Gracias por todo a vosotros

Un abrazo
Pilar

Marpin y La Rana dijo...

Desde aqui nuestro pequeño homenaje al arte, a los artistas menos conocidos, a todas esas gotas de sangre y alma que se dejan los autores en las obras y a los que nadie hace justicia. No es el caso de Cesar, pero valga esa reflexion para todos los artistas.

Un brindis por Cesar, reconocido pintor y a Mº Pilar.

Marpin y La Rana dijo...

Victoria: gracias por tu comentario. Un placer conocerte y nos gustaría seguir viendote por aquí.

Lo que somos, tú, yo ése o aquel...eso es el mundo.

Un abrazo de bienvenida que esperamos sea receptivo.

Marpin y La Rana dijo...

Todos los compañeros del blog agradecemos tu saludo JL.
Buena noche.