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jueves, 12 de febrero de 2015

MIGUEL DE UNAMUNO. El lector no quiere que le arranquen la ilusión de la realidad. Se cuenta de un predicador rural que describía la pasión de Nuestro Señor y al oír llorar a moco tendido a las beatas campesinas exclamo: "No lloréis así, que esto fue hace más de diecinueve siglos, y además acaso no sucedió así como os lo cuento..."

Y en otros casos cabe decir al oyente: "Acaso sucedió...".


 ¿Ente de ficción? ¿Ente de realidad? De realidad de ficción, que es ficción de realidad. Cuando una vez sorprendí a mi hijo Pepe, casi niño entonces, dibujando un muñeco y diciéndose: "¡Soy de carne, soy de carne, no pintado!" , palabras que ponía en el muñeco, reviví mi niñez, me rehíce y casi me espanté. Fue una aparición espiritual. Y hace poco mi nieto Miguelín me preguntaba si el gato Felix- el de los cuentos para niños-era de carne. Quería decir vivo. Y al insinuarle yo que cuento, sueño o mentira, me replicó: "¿Pero sueño de carne?". Hay aquí toda una metafísica. O una metahistoria.
-Miguel de Unamuno-


                                      Marpin y la Rana.

1 comentario:

Pilar V dijo...

Real, de carne? Buena pregunta.
Un saludo