EL BLOG COMPARTIDO

jueves, 10 de abril de 2014

Un sistema sin compasión gobierna en España. Al Estado no le importa el paro ni tampoco las familias que han sido y serán desahuciadas. "¿Yo he visto un pajarillo- posarse en un tomillo? Clarín.


"Saturno devorando a sus hijos"
Goya
      

He invitado a una tertulia matinal a la excelentísima Realidad, al honorable Presente y a las princesas Futuro y Pasado.
-Pónganse cómodos y tomen asiento. Transmitir y ser entendido es el objetivo principal de cualquier mediocre o genial narrador,  que va contando lo que acontece, hasta que es claramente asimilado o no.  Entonces, paulatinamente comprendes lo primordial que es seguir enviando  letras. Si deseas superar los fracasos, no puede uno quedarse cruzado de brazos.

             Realidad, Presente, Pasado y   Futuro se miran atónitos y desconcertadas, no saben  la razón de la convocatoria. Pero el narrador si  conoce el final de la historia. Por lo que no les brinda a sus invitados la mínima ocasión de reaccionar,   inesperadamente les inmoviliza con cuatro nudos corredizos, que bajan del techo como espadas de Damocles. Sin alegría, pues no hay gozo, despluma al Presente y se lo traga sin masticar, "al presente no se le puede matar, sí congelar." Rápidamente  resquebraja las alas de las membranas del Futuro que nunca vendrá. Y más tarde desintegra al Pasado,  su sombra curiosamente aún sigue aquí,  quizá porque jamás se marchó.

            Realidad contempla petrificada al  mediocre o genial narrador, observa como la destripa,   todo parece tan irreal que resignadamente acepta su destino.

No hay deleite u placer en el narrador cuando aspira las esencias de sus ofrendas, "si es que eran suyas o de alguien ..," Apenas hay tiempo para los poemas de amor que surgen del interior. No puedes evolucionar sino haces por conocer a la Derrota. Compartir y sonreír no es complejo sino fácil.  ¡Que pases un gran día de abril !


Marpin_


                                               


1 comentario:

Pilar V dijo...

Entender la derrota, para superarla, en otro caso es presentarse a la batalla con los brazos bajados.

Un beso sonriente